
Nada puede describir lo ocurrido después de que las puertas se abrieron como una palabra: caos. Las puertas abiertas del ascensor nos dejaban al descubierto frente a cientos de guardias y científicos, quienes al vernos comenzaron a disparar, forme un escudo las baldosas del piso y Max disparaba sus rayos verdes, mi única preocupación era Jessi, no tenia poderes con que defenderse por lo que la mantenía bajo el escudo. Los científicos trabajaban con un extraño líquido verde, antes de que entráramos y salieran corriendo, cada vez llegaban más y más refuerzos de los guardias, asíque nos cubrimos detrás de las mesas con el liquido verde, entre los disparos se rompieron tubos de ensayo y los cristales Caían sobre nosotros cortándonos al igual que el liquido
- quédate aquí – le dije a Jessi mientras Max y yo salíamos a combatir a los guardias, aquel liquido caía sobre una herida en la mano de Jessi y ella comenzó a sentirse enferma. Un disparo me alcanzo en brazo derecho, Max estaba acorralado detrás de una mesa y Jessi estaba debilitándose, habíamos perdido e íbamos a morir, con lo que me quedaba de fuerzas hice un escudo con el metal de las mesas, para detener las balas y poder avanzar, no pude soportar la fuerza de los disparos y caí deshaciendo el escudo. Uno de los guardias estuvo a punto de matarme cuando… escuche a Jessi gritar y una gran masa de fuego salio de sus manos llagando a unos tanques de gas, que explotaron destruyendo gran parte del edificio, Max y yo nos cubrimos de la explosión con el escudo de metal. Al describirnos la mitad del edificio no estaba y Jessi se encontraba de pie sin creer lo que había hecho con las manos ardiendo en llamas, corri hacia a ella y la abrace
- todo estará bien mientras estemos juntos, te lo prometo – le dije.
Había logrado mi venganza, logre asegurarme que nunca seré aquel demonio que vi en el futuro, aun debo saber que son estos poderes y por que los tengo, “las respuestas vendrán a mí, solo debo ser paciente”.
- quédate aquí – le dije a Jessi mientras Max y yo salíamos a combatir a los guardias, aquel liquido caía sobre una herida en la mano de Jessi y ella comenzó a sentirse enferma. Un disparo me alcanzo en brazo derecho, Max estaba acorralado detrás de una mesa y Jessi estaba debilitándose, habíamos perdido e íbamos a morir, con lo que me quedaba de fuerzas hice un escudo con el metal de las mesas, para detener las balas y poder avanzar, no pude soportar la fuerza de los disparos y caí deshaciendo el escudo. Uno de los guardias estuvo a punto de matarme cuando… escuche a Jessi gritar y una gran masa de fuego salio de sus manos llagando a unos tanques de gas, que explotaron destruyendo gran parte del edificio, Max y yo nos cubrimos de la explosión con el escudo de metal. Al describirnos la mitad del edificio no estaba y Jessi se encontraba de pie sin creer lo que había hecho con las manos ardiendo en llamas, corri hacia a ella y la abrace
- todo estará bien mientras estemos juntos, te lo prometo – le dije.
Había logrado mi venganza, logre asegurarme que nunca seré aquel demonio que vi en el futuro, aun debo saber que son estos poderes y por que los tengo, “las respuestas vendrán a mí, solo debo ser paciente”.
2 comentarios:
muy bien te doy 9
Gracias man!!!! aunque siento que me merecia un poco mas
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